¿Que significa FODA?


Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas.

Es un ejercicio que se recomienda lleven a cabo todas las organizaciones ya que nos ayuda a saber en que estado se encuentra y que factores externos la afectan

Permite resolver dos preguntas: ¿qué tenemos? ¿en dónde estamos?, ejemplo:

Fortalezas
Experiencia de los recursos humanos
Procesos técnicos y administrativos para alcanzar los objetivos de la organización
Grandes recursos financieros
Características especiales del producto que se oferta
Cualidades del servicio que se considera de alto nivel

Debilidades
Capital de trabajo mal utilizado
Deficientes habilidades gerenciales
Segmento del mercado contraído
Problemas con la calidad
Falta de capacitación

Oportunidades
Mercado mal atendido
Necesidad del producto
Fuerte poder adquisitivo
Regulación a favor del proveedor nacional

Amenazas
Competencia muy agresiva
Cambios en la legislación
Tendencias desfavorables en el mercado
Acuerdos internacionales

Matriz FODA


Seleción de estrategias


E1: Diferenciación con base en el costo / beneficio y calidad en el servicio (oferta de servicio de visitas guiadas a escuelas de nivel básico y medio básico, en la Asociación de Scouts de México, A. C. lugar de campamento, montañismo y caminata entre otros).
E2: La oferta principal de atractivos no deberá ser afectada por el clima, siempre que sea posible.
E3: La lluvia deberá ser acompañada de un producto de modo que el turista lo vea como un atractivo extremo y no como un obstáculo.
E4: Iniciar con productos turísticos que no requieran gran inversión (senderos, caminata, montañismo, campismo, entre otros).
E5: Capacitación en venta y promoción de sus productos (por intermedio de la su agrupación obtener los recursos para la capacitación y asesoría en promoción y venta)
E6: Buscar patrocinios preferentemente con empresas que impulsen el deporte (Gatorade, Martí-Sportcity, Cocacola, Benotto, puede ser en especie o económicos en apoyo a los eventos como ciclismo de montaña).
E7: Organizarse en pequeños equipos de trabajo que compartan los mismos objetivos.(Con el propósito de crear células de trabajo para los diferentes productos turísticos)
E8: Capacitación en turismo alternativo (los recursos pueden obtenerse de su organización)
E9: Obtención de los apoyos económicos destinados a impulsar el ecoturismo (estos recursos se obtienen de la organización que los está representando.

Vínculos de las Sesión 06

Guía de trámites para iniciar un negocio.

Contacto PYME:

COMO INICIAR UNA PyME

Una buena manera de aumentar la probabilidad de éxito al iniciar un negocio, es la de planificar cada una de sus fases componentes. La aplicación metodológica de todos sus esfuerzos, podrá transformar un sueño en un proyecto.

Para mejorar sus posibilidades de éxito, primero tiene que generar un poco de esfuerzo para eliminar los errores más comunes que los nuevos empresarios cometen. Según expertos, la mayoría de los principiantes deberán invertir una gran cantidad de tiempo investigando el potencial de sus negocios y del mercado.

También, el desarrollo de un buen plan de negocios puede ayudarlo a superar los obstáculos en el camino hacia el éxito. CyTA puede ayudarlo con recursos gratuitos o de bajo costo que lo ayudarán a Administrar su Pequeño negocio.

Esos recursos están a la disposición de cualquiera que tenga una computadora y acceso a la Internet, en la página electrónica de CyTA http://www.cyta.com.ar

En la página electrónica de la CyTA encontrará cursos gratuitos que los guiará a través de todo el proceso de iniciar un negocio, incluyendo la redacción del plan de negocios y el acceso al capital.

En otras secciones de la página electrónica encontrará bibliografía y programas que pueden descargarla desde la Internet.

CyTA también ofrece asesoría gratuita mediante correo electrónico, a través de sus profesionales colaborantes. Otros servicios virtuales (en línea) incluyen secciones sobre organismos públicos y privados y enlaces con otros recursos que van desde instituciones de profesionales a escuelas de administración.

Antes de comenzar a redactar el plan, investigue cuidadosamente y responda las siguientes preguntas básicas:

¿Qué nicho o vacío comercial va a llenar mi negocio?

¿Qué productos y servicios voy a vender?

¿Es práctica mi idea, y puede satisfacer una necesidad?

¿Qué ventaja tiene mi negocio sobre otros que ya existen?

¿Puedo ofrecer un servicio de mejor calidad?

¿Puedo crear una demanda para mi negocio?

Una vez que haya determinado que su idea para un negocio es factible, responda las siguientes preguntas:

¿Qué estructura legal le daré a mi negocio?

¿Cómo voy a mantener los archivos de mi compañía?

¿Qué tipo de cobertura de seguro voy a necesitar?

¿Qué equipos y suministros voy a necesitar?

¿Cómo me voy a compensar (pagar)?

¿Con qué recursos cuento?

¿Qué financiamiento voy a necesitar?

¿Dónde voy a ubicar mi negocio?

¿Qué nombre le voy a poner a mi negocio?

Si está iniciando un negocio que va a funcionar desde su casa, deberá además contestar las siguientes preguntas:

¿Tengo en mi casa el espacio necesario (preferiblemente separado) para conducir el negocio?

¿Puedo manejar exitosamente el negocio desde mi casa?

¿Puedo manejar bien el aislamiento al que voy estar sometido al trabajar desde mi casa?

Sus respuestas a estas preguntas lo ayudarán a crear un plan de negocios bien sustentado y enfocado que le servirá como un mapa o una guía. Dicho plan debe detallar cómo va a operar, administrar y capitalizar el negocio.

Fuentes de Investigación

Algunas de las preguntas las podrá contestar con facilidad. Otras van a necesitar una investigación cuidadosa. Hay muchos recursos disponibles para ayudarlo a encontrar las respuestas y tomar decisiones basadas en buena información.

El Plan de Negocios

El plan de negocios debe abarcar los aspectos fundamentales, desde los objetivos hasta su gerencia de mercadeo y de operaciones. El plan de negocios es el mapa que lo guiará hacia el éxito, de modo que no ahorre detalles. Un buen plan de negocios debe abarcar las siguientes áreas:

Resumen Ejecutivo

Describir en detalle el negocio y sus objetivos.

Identificar a los propietarios del negocio y la estructura legal.

Discutir las habilidades y experiencia que usted y sus socios traen al negocio.

Identificar las ventajas que usted y su negocio tienen sobre la competencia.

Operaciones

Explicar cómo se va a administrar el negocio diariamente.

Detallar los procedimientos para contratar personal.

Explicar las necesidades de seguro, los contratos de alquiler y los permisos pertinentes al negocio.

Enumerar los equipos que se necesitan para generar sus productos o servicios.

Describir el proceso de producción y entrega de los productos o servicios.

Mercadeo

Describir los productos o servicios

Identificar a la demanda que existe para sus productos o servicios.

Identificar el mercado, incluyendo tamaño, ubicación y estadísticas demográficas.

Explicitar cómo va a anunciar y mercadear sus productos o servicios.

Explicitar su estrategia de fijación de precios.

Administración Financiera

Explicitar la fuente y la cantidad del capital inicial.

Calcular los costos iniciales.

Proyectar los costos operacionales.

Desarrollar un presupuesto mensual de operaciones para el primer año.

Desarrollar un estimado mensual de ganancias sobre la inversión y de flujo de efectivo para el primer año.

Proporcionar proyecciones de ingreso y saldo de cuentas para un período de dos años.

Discutir el punto de equilibrio entre ganancias y pérdidas.

Explicar su balance de cuentas personal y su método de compensación (pago).

Discutir quién llevará la contabilidad y donde se mantendrán los archivos.

Proporcionar declaraciones tentativas que abordan enfoques alternos a problemas que se puedan presentar.

Requisitos Legales

Los pequeños negocios tienen que cumplir con las leyes y regulaciones estatales y locales. Usted debe conocer los requisitos legales que afectan a su negocio; Es aconsejable que consulte con un abogado y con un contador para que lo ayude con cualquier requisito adicional.

Requisitos de Inscripción y Contabilidad

Es muy probable que necesite un:

Certificado que lo habilite.

Número de impuesto sobre las ventas,

y cuenta de banco comercial separada.

Si su negocio tiene empleados, usted es responsable de:

Retener impuestos sobre el ingreso y para la seguridad social, y

Cumplir con las leyes que cubren la salud, la seguridad y el salario de sus empleados.

Los Colegios profesionales lo pueden ayudar a identificar y cumplir con las regulaciones.

Un negocio operado desde su casa está sujeto a muchas de las mismas leyes y regulaciones que afectan a otros negocios, así como a otras adicionales.

Zonificación: Investigue las regulaciones de su ciudad en materia de zonificación. Si viola alguna de estas regulaciones puede recibir una multa o le pueden cerrar el negocio.

Restricciones sobre ciertos productos: La mayoría de los estados prohibe la producción casera de fuegos artificiales, medicinas, venenos, explosivos, productos médicos o sanitarios y juguetes. Algunos estados prohiben también la producción de comida, bebidas o ropa en los negocios caseros.

Entendiendo al Mercado

Una evaluación del mercado es un elemento crítico, que le proporciona los datos básicos, para determinar si puede vender con éxito su producto o servicio y cuál es el mejor lugar para establecer su negocio. Este proceso incluye: definir sus objetivos, estudiar la competencia y su base de clientes, así como entrevistar a proveedores potenciales. Esta información le puede ayudar, si fuera necesario, a adaptar su producto o servicio para satisfacer mejor las necesidades de sus clientes.

La investigación del mercado lo puede ayudar a:

Crear enfoques de venta primarios y alternos para un mercado determinado,

Hacer proyecciones de ganancias basadas en un banco de datos más exacto,

Organizar las actividades de mercadeo,

Desarrollar objetivos críticos de ventas a corto y largo plazo y establecer los límites del mercado en cuanto a ganancias, e

Identificar lo que hace que su negocio sea diferente a otros que ofrecen el mismo producto o servicio.

Preguntas Qué se Debe Hacer

Su investigación deberá contestar las siguientes preguntas:

¿Quiénes son sus clientes?

¿Dónde están ubicados?

¿Cuáles son sus recursos y necesidades?

¿Es el producto o servicio que usted ofrece esencial para las operaciones o actividades de sus clientes?

¿Tienen sus clientes la capacidad financiera para adquirir el producto o servicio que usted ofrece?

¿Dónde puede usted crear una demanda para el producto o servicio que está ofreciendo?

¿Puede usted competir efectivamente en precio, calidad y entrega?

¿Cuántos negocios le hacen la competencia ofreciendo el mismo tipo de producto o servicio?

¿Cuál es la economía general del área en la que usted ofrece su producto o servicio?

¿Qué áreas están declinando o creciendo dentro de su mercado?

Investigar la competencia es extremadamente importante. Visite exposiciones comerciales para enterarse de lo que su competencia está vendiendo y cómo venden sus productos. De igual forma, manténgase informado leyendo revistas y publicaciones que tienen que ver con su industria.

La investigación del mercado no es una actividad que se realice sólo una vez.

Cuando ya haya establecido su negocio, debe mantenerse en contacto con sus clientes. Quizá tendrá que adaptar su producto o servicio y alterar su estrategia de mercadeo para mantenerse a nivel con las cambiantes necesidades de sus clientes.

El Precio de sus Productos y Servicio

Hay varias estrategias para determinar el precio de su producto o servicio.

Escoja el enfoque que haga a su producto o servicio más competitivo y lo ayude a lograr sus objetivos en materia de ganancias.

Precios de Venta al Menudeo

Una práctica común en el mundo de los pequeños negocios es seguir las recomendaciones de los fabricantes en cuanto al precio al menudeo de sus productos. El precio sugerido de venta al menudeo es fácil de utilizar, pero no toma en cuanta de manera adecuada los elementos de la competencia.

Precios Más Bajos Qué la Competencia

Esta estrategia reduce el margen de ganancia por venta. Requiere que usted reduzca sus costos y:

Obtenga los mejores precios posibles para las materias primas o el inventario,

Ubique su negocio en un área económica (de bajo alquiler),

Mantenga un estricto control de su inventario,

Limite sus líneas de productos a los que se vendan con rapidez,

Diseñe una estrategia de publicidad que se concentre en descuentos de precio, y

Limite los servicios no esenciales.

Una palabra de advertencia: es difícil mantener los precios por debajo de los de la competencia, porque tiene que vigilar y adaptar constantemente cada componente de los costos. También lo expone a una guerra de precios. Y si un rival iguala o mejora sus precios, lo puede arruinar.

Precios Más Altos que la Competencia

Esta estrategia es posible cuando la principal preocupación de sus clientes no es el precio. Algunos factores importantes para sus clientes que justifican precios más elevados incluyen:

Consideraciones de servicio, satisfacción en el manejo de las quejas de los clientes, conocimiento de los productos o servicios, y empleados serviciales y agradables;

Una ubicación accesible o exclusiva, y

Mercancía exclusiva.

Precios en un Rango Específico

Esta estrategia está dirigida a un segmento preciso de los consumidores, al ofrecer productos en un marco o nivel específico de precios. Paro ejemplo, un local puede estar interesado en atraer solamente a clientes dispuestos a pagar $50 o más por un bolso. Fijar un rango de precios tiene algunas ventajas:

Facilita la selección a los clientes, y

Reduce el inventario y los costos de almacenamiento.

Precios Múltiples

Este método implica vender una determinada cantidad de unidades a un precio fijo, por ejemplo, dos unidades por $1.98. Esta estrategia es útil para productos de bajo precio como pasta dental o shampoo. Muchas tiendas encuentran este método atractivo para ventas de fin de año y rebajas especiales.

Estrategia de Precios y Factores de Costo

Cada componente de un producto o servicio tiene un costo específico diferente. Muchos pequeños negocios no analizan cada componente del costo total de su producto o servicio y, por lo tanto, no establecen precios que les den un buen margen de ganancia. Una vez que realice este análisis, establezca los precios para lograr la mayor ganancia y elimine cualquier servicio que no sea rentable.

Los componentes del costo incluyen materiales, mano de obra y costos generales. El de materiales incluye los costos de todos los materiales que forman o integran el producto, tales como madera, pegamentos y superficies en la fabricación de una silla.

Los costos de mano de obra son los del trabajo que se invierte en la fabricación de un producto. Un ejemplo sería los salarios que se les paga a los obreros en la producción de un determinado producto. Los costos directos de mano de obra se obtienen multiplicando el costo por hora por la cantidad de personal / horas que toma completar un trabajo. Recuerde utilizar no sólo los salarios que se pagan por hora sino también el valor monetario de los beneficios adicionales. Estos incluyen la seguridad social, la compensación laboral (cuando un obrero se lesiona, por ejemplo), compensación por desempleo, seguro y beneficios de jubilación.

Los costos generales son los que no se pueden identificar fácilmente con un producto específico. Estos costos incluyen materiales indirectos, tales como suministros, electricidad y calefacción, depreciación, impuestos, alquiler, publicidad, transporte y seguros. Los costos generales también cubren costos indirectos e mano de obra, tales como salarios al personal de oficinas, legales y de limpieza y mantenimiento. Asegúrese de incluir gastos de manipulación y envío, y almacenamiento así como otros componentes del costo. Parte de los costos generales se tienen que cargar a cada servicio que se realiza o producto que se fabrica. La taza de costo general se puede expresar como un porcentaje o una tasa de pago por hora. También es importante ajustar los costos generales anualmente. Los honorarios tienen que ajustarse para reflejar la inflación y tasas de ganancias más altas. Es mejor ajustar los costos semestralmente e incluir los salarios ejecutivos y otros costos.

Entendiendo el Flujo de Efectivo

Una de las principales causas del fracaso de pequeños negocios es la falta de una adecuada planificación del flujo de efectivo. Entender los conceptos básicos del mismo lo ayudará a administrar mejor el flujo de efectivo.

El suministro monetario de su negocio existe sólo en forma de efectivo o de una cuenta de cheques comercial para pagar las cuentas. Un flujo de efectivo suficiente cubre los gastos del negocio mediante el pago de sus cuentas, y sirve como un amortiguador en caso de emergencia, además de proporcionarle capital de inversión.

El Ciclo Operativo

El ciclo operativo es el sistema por el que fluye el efectivo, desde la compra del inventario hasta el cobro de las deudas. En esencia, mide el flujo del efectivo.

Por ejemplo, el ciclo operativo de su negocio puede comenzar con efectivo e inventario. Normalmente, se compra más inventario para garantizar que haya suficiente productos almacenados y no se acaben a medida que se venden.

Sus ventas van a consistir de ventas en efectivo y a crédito (por cobrar), por lo general pagaderas en un término de 30 días a partir de la fecha de compra.

Esto se aplica tanto al inventario que usted compra como a los productos que usted vende. Cuando usted paga por el inventario, tanto el efectivo como las cuentas por pagar disminuyen. Treinta días después de la venta de su inventario, usted cobra lo que había vendido a crédito, lo que aumenta su efectivo. Ahora su efectivo ha completado el flujo a través del ciclo operacional y el proceso está listo para repetirse.

Activos Circulantes

Tanto el efectivo como el inventario que se pueden convertir en efectivo dentro de un período de 12 meses, se les llama activo corriente. Los activos corrientes típicos incluyen efectivo, certificados de garantía, cuentas por cobrar y gastos pagados por adelantado.

Análisis del Flujo de Efectivo

El análisis de su flujo de efectivo debe mostrarle si las operaciones diarias de su negocio generan suficiente efectivo para satisfacer o pagar sus obligaciones, y también como se relacionan las salidas del efectivo que se usa en los pagos con las entradas producto de las ventas. El resultado es que usted puede determinar si las salidas y entradas de efectivo en las operaciones de su negocio se combinan de manera que le produzcan un flujo positivo de efectivo o en una salida neta. También se reflejará cualquier cambio importante que se produzca con el tiempo. Una buena comprensión de este análisis le permitirá mantener un mejor control de su flujo de efectivo y le dará márgenes de tiempo adecuados para planificar y preparar el crecimiento de su negocio.

Preferiblemente, es mejor tener suficiente efectivo disponible todos los meses para pagar las obligaciones o cuentas del mes siguiente que requieren pagos en efectivo. Una proyección mensual del flujo de efectivo lo ayudará a eliminar deficiencias o excesos de efectivo y a comparar las cifras actuales con las de meses anteriores. Cuando encuentre deficiencias en el flujo de efectivo, debe alterar o modificar los planes financieros de manera que tenga más efectivo disponible. Cuando el análisis revela exceso de efectivo, puede ser una indicación de que está tomando demasiados préstamos o que tiene a su disposición efectivo ocioso que podría invertir. El objetivo es desarrollar un plan que resulte en un flujo de efectivo bien equilibrado.

Cómo Planificar un Flujo Positivo de Efectivo

Usted puede aumentar la reserva de efectivo de su negocio de varias maneras.

Cobre las cuentas pendientes: Administre sus cuentas de forma activa y cobre con rapidez las cuentas pendientes. Si su política de cobro no es enérgica, le va a ocasionar pérdidas de ingreso. Mientras más demoren sus clientes en pagarle, más aumenta la posibilidad de que no le paguen de manera completa.

Establezca requisitos más rígidos para otorgar crédito: Mientras más rígidos sean sus requisitos de crédito y los plazos de pago, más clientes se verán forzados a pagarle en efectivo. Ello aumentará su cantidad de efectivo disponible y reducirá los gastos relacionados con el cobro de deudas atrasadas. Pero, aunque establecer requisitos de crédito más rígidos puede favorecerle a corto plazo, puede resultarle negativo a largo plazo. Requisitos de crédito menos rígidos permitirá que más clientes compren sus productos o servicios. Sin embargo, debe medir el aumento consecuente de las ventas y contrastarlo con el posible aumento de los gastos producto de deudas atrasadas o que sus clientes no pagan.

Obtenga préstamos a corto plazo: A veces va a tener necesidad de obtener préstamos de varias instituciones financieras para cubrir problemas con el flujo de efectivo a corto plazo. Algunos tipos de crédito que se usan en este tipo de situación son créditos rotatorios y préstamos garantizados con una propiedad.

Aumente las ventas: Un aumento en las ventas podría aumentar el flujo de efectivo, pero si gran parte de las ventas se hace a crédito, lo que aumenta entonces son las cuentas por cobrar, no el efectivo. Mientras tanto, su inventario se reduce y tiene que reemplazarlo. Pero como las cuentas pendientes por lo general no se cobran hasta los 30 días a partir de la venta, un aumento substancial en las ventas puede resultar en una reducción rápida y drástica de sus fondos en efectivo.

En Busca de un Contador

Si contrata a un contador, busque alguien con buen conocimiento, capacidad y que sea discreto. Dado la complejidad y los constantes cambios en las leyes relativas a los impuestos así como el desarrollo de los métodos de contabilidad, es importante que busque un contador que se mantenga al día mediante seminarios educativos, publicaciones profesionales y otras oportunidades que le permitan continuar su educación. Los contadores profesionales aparecen registrados en los consejos profesionales. Trate de obtener referencias y recomendaciones de otros empresarios locales, su banco o su abogado.

Cómo Obtener Dinero Para un Pequeño Negocio

Uno de los aspectos clave para iniciar o expandir un pequeño negocio exitosamente es la habilidad que usted demuestre en obtener el financiamiento adecuado. Obtener dinero es la actividad fundamental en un negocio.

Hay varias fuentes que debe considerar a la hora de buscar financiamiento.

Explore todas las opciones antes de tomar una decisión. Dichas opciones incluyen:

Ahorros personales

Amigos y parientes

Bancos, asociaciones de crédito, y

Firmas de capital de riesgo.

Préstamos

Para tener éxito en sus gestiones al solicitar un préstamo, es preciso que esté preparado y organizado. Debe saber exactamente cuánto dinero necesita, para qué lo necesita y cómo lo va a pagar. Debe estar familiarizado con las políticas de préstamo de los bancos. Las instituciones prestamistas por lo general requieren que sus préstamos estén completamente garantizados (respaldados por un aval) y que el prestatario comprometa una cantidad razonable de capital propio en la inversión.

Diferentes Tipos de Préstamos Comerciales

Préstamos a corto plazo: Estos préstamos hay que pagarlos en un plazo de un año o menos. Algunos tipos de préstamos a corto plazo incluyen:

Para capital de trabajo

Para cubrir cuentas por cobrar

Líneas de crédito revolverte

Préstamos a largo plazo: Los préstamos a largo plazo por lo general tienen plazo de pago de más de un año pero menos de siete años. Préstamos para adquirir equipos o propiedad inmueble pueden llegar a tener plazos de pago de hasta 25 años. Los préstamos a largo plazo se utilizan para gastos sustanciales como:

Equipos

Muebles y aditamentos fijos

Vehículos

Alquiler comercial y

Bienes inmuebles.

Cómo Solicitar un Préstamo

La aprobación de su solicitud de crédito depende en gran medida de la forma en que usted presente su plan de negocio y sus necesidades financieras al prestamista. La mejor forma de incrementar sus posibilidades de obtener un préstamo es preparar una propuesta seria y de apariencia profesional. La propuesta se compone de su plan de negocios con algunos otros elementos importantes:

En el resumen ejecutivo plantea el propósito del préstamo y la cantidad exacta que necesita. Explique específicamente en que utilizará los fondos del préstamo y por qué lo necesita.

En la sección de información financiera incluya declaraciones financieras personales suyas y de los principales dueños del negocio si es una sociedad.

También identifique el colateral que está dispuesto a comprometer para garantizar el préstamo.

Lo Que Piden Los Prestamistas

En muchos casos el prestamista va a solicitar una copia de su informe de crédito a una agencia evaluadora de crédito. Por lo tanto, debe trabajar con esas agencias para ayudarlas a presentar una imagen correcta de usted y su crédito. El prestamista también examinará su historia laboral y si tiene cartas de recomendación. Con el informe acerca de su crédito y la información que usted haya provisto, el prestamista considerará los siguientes factores:

¿Tiene usted un historia sólida de crédito?

¿Tiene suficiente experiencia y entrenamiento para operar el negocio con éxito?

¿Preparó un plan de negocios y una solicitud de crédito que demuestran que usted comprende lo que se necesita para tener éxito y está determinado a hacerlo?

Para Más Información

Email:cyta@cyta.com.ar

Publicaciones de CyTA

CyTA tiene una extensa serie de publicaciones gratuitas sobre una gran variedad de temas relacionados a Metodologías simplificadas para la implantación de proyectos de pequeño y mediano porte http://www.cyta.com.ar

El presente trabajo fue desarrollado por La Agencia Federal Para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA, por sus siglas en inglés de Small Business Administration), creada en 1953 con la misión de estimular el crecimiento de la economía de los Estados Unidos mediante el desarrollo de negocios pequeños.

Fuente: Cómo iniciar una PYME

La Creatividad en tu Empresa

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Vínculos de la Sesión 05

Crear una empresa en internet.

Emprefiscal.

LAS TIC Y SUS APORTACIONES A LA SOCIEDAD.

Las Tecnologías de la Información y las Comunicación (TIC) son incuestionables y están ahí, forman parte de la cultura tecnológica que nos rodea y con la que debemos convivir. Amplían nuestras capacidades físicas y mentales. Y las posibilidades de desarrollo social.

Incluimos en el concepto TIC no solamente la informática y sus tecnologías asociadas, telemática y multimedia, sino también los medios de comunicación de todo tipo: los medios de comunicación social ("mass media") y los medios de comunicación interpersonales tradicionales con soporte tecnológico como el teléfono, fax...

En general:

· Fácil acceso a una enorme cantidad de información.

· Proceso rápido y fácil.

· Canales de comunicación inmediatos.

· Capacidad de almacenamiento.

· Automatización de trabajos.

· Interactividad.

· Digitalización de toda la información.

Cambiantes, siguiendo el ritmo de los continuos avances científicos y en un marco de globalización económica y cultural, contribuyen a la rápida obsolescencia de los conocimientos y a la emergencia de nuevos valores, provocando continuas transformaciones en nuestras estructuras económicas, sociales y culturales, e incidiendo en casi todos los aspectos de nuestra vida: el acceso al mercado de trabajo, la sanidad, la gestión burocrática, la gestión económica, el diseño industrial y artístico, el ocio, la comunicación, la información, la manera de percibir la realidad y de pensar, la organización de las empresas e instituciones, sus métodos y actividades, la forma de comunicación interpersonal, la calidad de vida, la educación... Su gran impacto en todos los ámbitos de nuestra vida hace cada vez más difícil que podamos actuar eficientemente prescindiendo de ellas.

Sus principales aportaciones a las actividades humanas se concretan en una serie de funciones que nos facilitan la realización de nuestros trabajos porque, sean éstos los que sean, siempre requieren una cierta información para realizarlo, un determinado proceso de datos y a menudo también la comunicación con otras personas; y esto es precisamente lo que nos ofrecen las TIC.

Fácil acceso a todo tipo de información, sobre cualquier tema y en cualquier formato (textual, icónico, sonoro), especialmente a través de la televisión e Internet pero también mediante el acceso a las numerosas colecciones de discos en soporte CD-ROM y DVD: sobre turismo, temas legales, datos económicos, enciclopedias generales y temáticas de todo tipo, películas y vídeos digitales (se están digitalizando en soporte DVD toda la producción audiovisual), bases de datos fotográficas...

La información es la materia prima que necesitamos para crear conocimientos con los que afrontar las problemáticas que se nos van presentando cada día en el trabajo, en el ámbito doméstico, al reflexionar…

Instrumentos para todo tipo de proceso de datos. Los sistemas informáticos, integrados por ordenadores, periféricos y programas, nos permiten realizar cualquier tipo de proceso de datos de manera rápida y fiable: escritura y copia de textos, cálculos, creación de bases de datos, tratamiento de imágenes... Para ello disponemos de programas especializados: procesadores de textos, editores gráficos, hojas de cálculo, gestores de bases de datos, editores de presentaciones multimedia y de páginas web..., que nos ayudan especialmente a expresarnos y desarrollar nuestra creatividad, realizar cálculos y organizar la información

Canales de comunicación inmediata, sincrónica y asíncrona, para difundir información y contactar con cualquier persona o institución del mundo mediante la edición y difusión de información en formato web, el correo electrónico, los servicios de mensajería inmediata, los fórums telemáticos, las videoconferencias, los blogs y las wiki...

Almacenamiento de grandes cantidades de información en pequeños soportes de fácil transporte (pendrives, discos duros portátiles, tarjetas de memoria...). Un pendrive de 1 Gbyte puede almacenar alrededor de un mil millones de caracteres, un volumen equivalente a mil libros de cientos de páginas y a miles de fotografías de calidad media. Y un disco duro portátil de 200 Gbytes, puede almacenar muchos largometraje con buena calidad de imagen.

Automatización de tareas, mediante la programación de las actividades que queremos que realicen los ordenadores, que constituyen el cerebro y el corazón de todas las TIC. Ésta es una de las características esenciales de los ordenadores, que en definitiva son "máquinas que procesan automáticamente la información siguiendo las instrucciones de unos programas".

Interactividad. Los ordenadores nos permiten “dialogar” con programas de gestión, videojuegos, materiales formativos multimedia, sistemas expertos específicos... Esta interacción es una consecuencia de que los ordenadores sean máquinas programables y sea posible definir su comportamiento determinando las respuestas que deben dar ante las distintas acciones que realicen ante ellos los usuarios.

Homogeneización de los códigos empleados para el registro de la información mediante la digitalización de todo tipo de información: textual, sonora, icónica y audiovisual. Con el uso de los equipos adecuados se puede captar cualquier información, procesarla y finalmente convertirla a cualquier formato para almacenarla o distribuirla. Así por ejemplo, hay programas de reconocimiento de caracteres que leen y convierten en voz los textos, programas de reconocimiento de voz que escriben al dictado, escáneres y cámaras digitales que digitalizan imágenes...

Instrumento cognitivo que potencia nuestras capacidades mentales y permite el desarrollo de nuevas maneras de pensar.

De todos los elementos que integran las TIC, sin duda el más poderoso y revolucionario es Internet, que nos abre las puertas de una nueva era, la Era Internet, en la que se ubica la actual Sociedad de la Información. Internet nos proporciona un tercer mundo en el que podemos hacer casi todo lo que hacemos en el mundo real y además nos permite desarrollar nuevas actividades, muchas de ellas enriquecedoras para nuestra personalidad y forma de vida (contactar con foros telemáticos y personas de todo el mundo, localización inmediata de cualquier tipo de información, teletrabajo, teleformación, teleocio...).

Y es que ahora las personas podemos repartir el tiempo de nuestra vida interactuando en tres mundos: el mundo presencial, de naturaleza física, constituido por átomos, regido por las leyes del espacio, en el que hay distancias entre las cosas y las personas; el mundo intrapersonal de la imaginación y el ciberespacio, de naturaleza virtual, constituido por bits, sin distancias.

Fuente: LAS TIC Y SUS APORTACIONES A LA SOCIEDAD.



e-Learning, el futuro de la educación a distancia


El e-Learning viene a resolver algunas dificultades en cuanto a tiempos, sincronización de agendas, asistencia y viajes, problemas típicos de la educación tradicional.

Entre los avances tecnológicos más recientes que han venido impulsando la competitividad de las empresas, tales como los centros de contacto (call centers), la administración de la cadena de suministro (SCM, supply chain management), el comercio electrónico (e-Commerce), la administración de la relación con clientes (CRM, customer relationship management) y la dirección del recurso humano (e-Employee), hay una tecnología que está por desarrollar su máximo potencial: la educación electrónica (e-Learning).

Por definición, el e-Learning es el suministro de programas educacionales y sistemas de aprendizaje a través de medios electrónicos. El e-Learning se basa en el uso de una computadora u otro dispositivo electrónico (por ejemplo, un teléfono móvil) para proveer a las personas de material educativo. La educación a distancia creó las bases para el desarrollo del e-Learning, el cual viene a resolver algunas dificultades en cuanto a tiempos, sincronización de agendas, asistencia y viajes, problemas típicos de la educación tradicional.

Así mismo, el e-Learning puede involucrar una mayor variedad de equipo que la educación en línea. El término de e-Learning o educación electrónica abarca un amplio paquete de aplicaciones y procesos, como el aprendizaje basado en Web, capacitación basada en computadoras, salones de clases virtuales y colaboración digital (trabajo en grupo).

Diversas definiciones de e-Learning

El concepto de e-Learning es comprendido fácilmente por la mayoría de la gente. Aun así, esta industria tiene pendiente una definición precisa de este término. Para darnos una idea de las variantes que existen actualmente en la concepción del aprendizaje electrónico, examinemos algunas de las definiciones más comunes:

Técnicamente, el e-Learning es la entrega de material educativo vía cualquier medio electrónico, incluyendo el Internet, Intranets, Extranets, audio, vídeo, red satelital, televisión interactiva, CD y DVD, entre otros medios.

Para los educadores, e-Learning es el uso de tecnologías de redes y comunicaciones para diseñar, seleccionar, administrar, entregar y extender la educación.

Siendo breves y prácticos, el e-Learning es el aprendizaje basado en tecnología.

Para los elocuentes, el e-Learning es el empleo del poder de la red mundial para proporcionar educación, en cualquier momento, en cualquier lugar.

Siendo descriptivos, la educación electrónica es la capacitación y adiestramiento de estudiantes y empleados usando materiales disponibles para Web a través del Internet, llegando a ofrecer sofisticadas facilidades como flujo de audio y vídeo, presentaciones en PowerPoint, vínculos a información relativa al tema publicada en el Web, animación, libros electrónicos y aplicaciones para la generación y edición de imágenes.

Para los epigrafistas, el e-Learning representa la convergencia del aprendizaje y el Internet.

Y finalmente, para los visionarios y futuristas, el e-Learning es a la educación convencional lo que el e-Business a los negocios ordinarios.

Es importante entonces que Usted tome en cuenta que no porque se envíe un curso electrónicamente, tendrá necesariamente que tratarse de e-Learning.

Ventajas de los programas de e-Learning

En seguida presentamos lo que los expertos en esta materia consideran como las ventajas más importantes de la educación electrónica:

Mayor productividad: Las soluciones de aprendizaje electrónico como la capacitación basada en Web (WBT, web-based training) y la capacitación basada en computadora (CBT computer-based training) permite a los alumnos estudiar desde su propio escritorio. La entrega directa de los cursos puede disminuir los tiempos muertos que implican una escasa productividad y ayuda a eliminar costos de viajes.

Entrega oportuna: Durante la puesta en marcha de un nuevo producto o servicio, el e-Learning puede proveer entrenamiento simultáneo a muchos participantes acerca de los procesos y aplicaciones del nuevo producto. Un buen programa de e-Learning puede proveer la capacitación necesaria justo a tiempo para cumplir con una fecha específica de inicio de operaciones.

Capacitación flexible: Un sistema e-Learning cuenta por lo general con un diseño modular. En algunos casos, los participantes pueden escoger su propia ruta de aprendizaje. Adicionalmente, los usuarios pueden marcar ciertas fuentes de información como referencia, facilitando de este modo el proceso de cambio y aumentando los beneficios del programa.

Ahorros en los costos por participante: Tal vez el mayor beneficio del e-Learning es que el costo total de la capacitación por participante es menor que en un sistema tradicional guiado por un instructor. Sin embargo, los programas de e-Learning diseñados a la medida pueden de entrada ser más costosos debido al diseño y desarrollo de los mismos. Se recomienda llevar a cabo un análisis minucioso para determinar si el e-Learning es la mejor solución para sus necesidades de capacitación y adiestramiento antes de invertir en el proyecto.

¿Qué detiene al e-Learning?

Entre las principales barreras que han impedido la integración de estas tecnologías del e-Learning en los programas de capacitación de las empresas, se encuentran:

1. Estructura organizacional y tradicionalismo.

2. La falta de ejemplos de mejores prácticas.

3. La falta de soporte y experiencia.

4. La falta de comprensión y visión acerca del e-Learning.

5. La falta de recurso humano y aceptación por parte del usuario.

6. Organizaciones y procesos tradicionales.

7. La falta de de habilidad por parte de profesores e instructores, aunada a una actitud negativa.

8. Falta de acciones estratégicas.

9. Falta de entrenamiento y soporte a los profesores e instructores.

10. El tiempo requerido para la preparación del material.

Los errores más comunes

Como toda tecnología emergente, la educación electrónica requiere de la participación de consultores expertos que puedan implementar un programa que conduzca a las organizaciones a buenos resultados. En seguida se presentan los diez errores más comunes al definir una estrategia de e-Learning:

1. No tener visión.

2. Confundir la estrategia con la tecnología.

3. Colocar el Sistema de Administración de Aprendizaje (LMS, learning management system) como eje central de la estrategia.

4. Concentrarse en el desarrollo y en la entrega más que en el propio negocio.

5. Enfocarse en transformar un programa de capacitación convencional en un programa de educación en línea.

6. No lograr un consenso entre los asociados.

7. No diagnosticar a tiempo la falta de soporte por parte de la alta dirección.

8. Pensar que esta nueva función es una labor de tiempo parcial o de corta duración.

9. Ignorar las debilidades y los peligros.

10. Fallar en la administración del cambio.


Señales de una implementación exitosa

Una forma de poder diagnosticar que el proyecto cuenta con una apropiada identidad y dirección es a través de la identificación de los siguientes elementos:

Soporte: "Deseamos que esto se logre".

Patrocinio: "Estamos proveyendo los recursos para que los objetivos del proyecto se cumplan".

Integración: "Deseamos que nuestros esfuerzos se enfoquen en las necesidades reales del negocio".

Supervisión: "Estaré observando personal y continuamente los avances para asegurarme que los objetivos se cumplan".

Participación: "Me estoy conectando en este momento a la red para experimentar esto por mí mismo"

De hecho, estos últimos cinco puntos son comunes a proyectos de implementación de otras tecnologías, como pueden ser los sistemas de información y la mercadotecnia en Internet.

Diseñando la educación del mañana

A pesar de que en México ya existen empresas que ofrecen soluciones de e-Learning, que involucran contenido desarrollado por expertos, plataformas de administración e infraestructura y otros servicios, la aceptación de estas tecnologías todavía no es la que esta industria desearía tener. Afirman expertos que la adopción de e-learning en México ha sido lenta, pues existen barreras culturales.

Al igual que otras iniciativas como e-México, las instituciones públicas y privadas están obligadas a diseñar e implementar programas específicos para impulsar la educación electrónica en América Latina. Es imprescindible movilizar a las comunidades educacionales y culturales, así como a los actores económicos y sociales, para acelerar los cambios en los sistemas de educación y capacitación para que nuestros países se muevan hacia una sociedad basada en conocimientos.

Una iniciativa de e-Learning podría ser un camino más para modernizar nuestra economía. Al mismo tiempo, a través de los componentes de la educación electrónica, se pueden proveer a toda la comunidad, pero particularmente a nuestros jóvenes, de las habilidades y herramientas que ellos necesitan para tener éxito en una economía globalizada y basada en el conocimiento. Quienes se encuentran más interesados en este tipo de proyectos son desde luego las instituciones educativas, que por la reducción de costos tanto para el alumno como para la propia institución, significan un gran incentivo.

Mientras que las empresas continúen contratando egresados de las universidades que demanden recursos de Internet y acceso a información basada en tecnologías Web, es cuestión de tiempo que las mismas organizaciones se den cuenta de que la adopción de esta nueva generación de tecnologías es inminente.

Fuente: http://www.informaticamilenium.com.mx/Paginas/mn/articulo78.htm

¿Qué es el e-business o comercio electrónico?

El e-business, que textualmente quiere decir electronic business, o en español comercio electrónico, es una actividad relativamente nueva. Ya que su área de acción, está vinculada de manera íntima con la Internet. El ciberespacio, es el ambiente natural, en el cual el e-business se desarrolla. La idea central del e-business, es la venta de productos por Internet. Aunque no se limita a aquello únicamente. Para muchos el e-business es mucho más que la simple venta de productos por la red. Tiene que ver también, con un trabajo más cercano con los consumidores. Ya que estos, pueden manifestar de manera más instantánea, sus convicciones con respecto a la venta en sí y al producto.

Asimismo, con el e-business la venta como tal, es mucho menos burocrática. Ya que las transacciones se realizan en línea. Con lo cual, se automatiza mucho más el proceso como tal, a diferencia del que se puede realizar en una tienda o almacén.

El e-business nace, con la llegada de Internet, en la década de los 90`. Las empresas se dieron cuenta, que Internet, podía funcionar, como una gran vitrina, para mostrar sus productos. De la misma manera, es en aquella época, que nacen los catálogos de productos, por medio de Internet. La idea era bastante simple, que los potenciales consumidores, visitaran la página de la empresa y se enteraran de lo que se estaba ofreciendo. Fue una herramienta más, para el marketing corporativo. Posteriormente, el e-business fue evolucionando, a lo que es hoy. Con la posibilidad de efectuar transacciones en línea, el e-business derivó al comercio electrónico.

Hoy en día, el e-business abarca todo el espectro de venta del mercado. Cada vez más personas, realizan sus compras por medio de Internet. Sobre todo en los países desarrollados. En los en vías en desarrollo y los tercermundistas, el e-business no se ha desarrollado en plenitud. Ya que todavía, existen restricciones tecnológicas y miedo fundados, con respecto a la transparencia de la venta.

Por medio del e-business, se ha mejorado todo lo concerniente al servicio del cliente. Al igual que la etapa consultiva del mismo. De igual manera, las cadenas de suministro, se refuerzan y agilizan, por medio de la tratativa de la venta, utilizando Internet.

Dentro del e-business hay dos categorías, la dirigida al cliente, business to consumer (B2C) y el dirigido a otras empresas, business to business (B2B). La primera, es la más desarrollada de las dos. Desde ya hace un tiempo, que las empresas colocan sus productos en línea. Pero la segunda forma de e-business ha ido evolucionando de manera vertiginosa. Una de las maneras de atrae consumidores, por medio del e-business, es colocando precios alternativos y más atractivos, para quien compra por Internet. Ya que si la persona, compara el precio en la tienda, este por lo general, es más elevado que si se compra por la red. No se debe olvidar, que todavía existen diversos reparos por parte de la población, a realizar sus compras en el ciberespacio. Pero no se puede llegar a negar, que el e-business mejoró todo lo conocido, con respecto a la preventa, venta y posventa. Por medio de la utilización, de la página corporativa y el correo electrónico, con el cual, la empresa puede llegar a crear una comunicación en línea, con los consumidores finales. Ya sean estos, personas naturales u organismos estatales y privados. Claro, ya que el e-business también a derivado a lo que es el comercio con el Estado.

Es la manera actual, en que los proveedores de los gobiernos, se relacionan con sus diferentes organismos. Principalmente, para evitar la enorme burocracia, de todo gobierno.

Fuente: http://www.misrespuestas.com/que-es-el-ebusiness/

Ventajas del e-Business para la Empresa

Cuando una organización emprende una estrategia o modalidad de e–Business adquiere las siguientes ventajas:

Incremento de Mercado: Ahora la empresa puede llegar a todo el territorio nacional e incluso alcanzar el público internacional, no se encuentra limitada a una zona geográfica.

Extensión del Horario: La organización puede atender 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año, sin necesidad de personal adicional o pago de horas extraordinarias. Todo depende de los servicios web que se implementen.

Reducción de Precios: Los menores costos de atención permiten ofrecen precios más bajos a los clientes finales en ciertas líneas comerciales o de servicios.

Capital e Inventario Mínimo: El costo de establecer una e-Store es reducido comparado con el costo de abrir un nuevo establecimiento físico en tan solo una sola localidad. Una buena e-Store con los módulos de soporte y atención adecuados, puede generar muchas más ventas que un punto de venta físico localizado en un local comercial.

Proceso de Ordenes Agil y Automatizado: Las ordenes son recibidas, procesadas y almacenadas por un sistema computarizado basado en la web, mismo que puede generar reportes detallados y compartir sus informaciones con los sistemas existentes de ventas basados en las oficinas matrices y almacenes, inventarios, despachos y contabilidad común con los puntos de venta físicos y los virtuales.

Menores Costos de Servicio y Atención: Pueden automatizarse buena parte de los servicios de atención al cliente basados en el web vía e-Services y e-Support.

Evaluación del Mercadeo: Si contamos con los adecuados controles web; podemos tener hasta el último detalle sobre el rendimiento y funcionabilidad de las estrategias comerciales que ejerzamos a través de nuestros webs. Ello nos dará una clara indicación de la evolución de nuestro mercado, mucho más rápido que si evaluáramos los números de tiendas físicas.

Capacidad de Llegar a Mercado Especializado: Si contamos con el adecuado SEO (search engine optimization) y nuestro web aparece estratégicamente en los principales buscadores de internet en las categorías de nicho de negocio; estaremos enfocados a captar clientes orientados específicamente al giro de servicio o producto que comercialicemos.

Reducción de Costos en Logística: Como no necesitamos inventario para mostrar, podemos reducir los montos y volúmenes de las órdenes de compra, incluso despachando los productos directamente desde la fábrica o desde el mayorista sin tener que realizar pedidos por adelantado y almacenarlos o desplegarlos en nuestros escaparates. Así mismo en todo momento puede rastrease la localización de los materiales en movimiento. Todo depende del tipo de e-Services que se implementen.

Rapidez y Seguridad en los Pagos: Existe el temor de que los pagos en línea vía tarjetas o interbancarios son inseguros; sin embargo ello es un gran mito. Los pagos en línea son una operación segura, rastreable, y casi inmediata. Todo es cuestión de que se cuente con el adecuado esquema de seguridad en la web para que los clientes utilicen el recurso con plena confianza.

Registro de Clientes: El mismo proceso de venta o soporte vía web, implica la captura de datos esenciales de cada cliente; estos mismos conforman una base de datos con la cual podemos sentar seguimientos de cada cuenta, así como una base de conocimiento sobre cada cliente.

Mayor y más Directa Comunicación con el Cliente: Conociendo el perfil y los datos relevantes de cada cliente, podemos contactarle con la frecuencia que apruebe para hacerle llegar ofertas de su interés, premios, etc. y recibir respuesta directa de cada uno de ellos a través de Internet.

Fuente: http://www.cnnexpansion.com/blogs/e-volution/archive/2008/01/18/ventajas-del-e-business-para-la-empresa

Vínculos de la Sesión 04

e-México

e-Cultura

SALAS, Daniel. Universidad de Córdoba. Diseño e implementación de objetos de aprendizaje basado en tecnologías estándares para soportar e-learning.

En busca de e-learning.

La sociedad informatizada: Apuntes para una patología de la técnica

1. La cara oculta

A tenor de los criterios de desarrollo socioeconómico vigentes, formar parte de una sociedad de la información es un privilegio. Tengo entendido que, a finales de los años sesenta, Bell y otros sociólogos y economistas acuñaron el término sociedad de la información o sociedad postindustrial. Drucker, reconocido gurú del "management", utilizó en un libro de 1969 el concepto de sociedad del conocimiento (knowledge society). De los trabajos de todos ellos se desprende que algunos países llegan a construir sociedades avanzadas, en las que la vida es más cómoda e intelectual, el tiempo de ocio se expande y se abre un abanico ilimitado de oportunidades de acceso a la información y a la cultura. Para muchos tratadistas, una gran parte de los miembros de tales sociedades son trabajadores del conocimiento (knowledge workers), ¿se puede aspirar a algo mejor en este mundo?

Pero ahora veamos la otra cara de la moneda. Utilicemos el enfoque metodológico de Parkinson, Peter, Murphy, Illich y otros distinguidos observadores de los aspectos negativos de las organizaciones humanas, para poner de manifiesto algunas de las enfermedades derivadas del exceso de tecnología y de información, común a las sociedades de información.

Al respecto, podría uno orientar su reflexión por diversos rumbos de cuestiones tales como el poder y la información, los problemas de disociación entre realidad e información o entre opinión e información, las implicaciones laborales y educativas de la poderosa tecnología actual, las paradojas de la información-desinformación, o por cualesquiera otras. (Nota: en este artículo utilizaremos la acepción anglosajona de la voz 'tecnología', que, aunque etimológicamente incorrecta, es la más extendida, pese a gritos de alarma como el de Ellul, que aboga por sujetarse al significado justo de "discurso sobre la técnica" o "estudio de las técnicas". Véase J. Ellul, "Le bluff technologique", Hachette, 1988).

Referente a las paradojas hay una sorprendente casuística. Por ejemplo, pese a los esfuerzos informativos de los últimos meses acerca del sida, parece que un 50% de ciudadanos de la comunidad europea creen que este síndrome se contagia compartiendo el uso de un vaso con los afectados. Más contraintuitiva resulta la explosión actual de embarazos de adolescentes, en medio de una montaña de información sobre sexualidad y de los recursos correspondientes al alcance de la mano. Se puede argüir, claro está, que en los casos anteriores se trata de situaciones muy actuales y que no ha habido tiempo material para que la información se incorpore a los hábitos del comportamiento. Bien, pero ¿qué decir entonces de una encuesta reciente de Oxford que demuestra que sólo el 34% de los británicos sabe que la Tierra da vueltas alrededor del Sol y el 30% cree directamente que el Sol da vueltas alrededor de la Tierra?

2. Una sencilla teoría sobre circuitos de información-conocimiento-acción

Mi intención, sin embargo, se dirige primordialmente a realizar un análisis simplificado de los mecanismos que hacen de la información el flujo nutricio de ciertas sociedades, sobre todo en el plano del desarrollo económico y cultural, y que, vistos en negativo, revelan la causa de una parte de su patología. Tomo como punto de partida unas palabras del poeta T.S.Eliot, probablemente escritas en 1934, ante las cuales empalidecen los estudios de Bell, Drucker y demás socioeconomistas:

    ¿adónde se fue la sabiduría que hemos perdido
    en el conocimiento, adónde el conocimiento
    que hemos perdido en la información?

Vertidas al lenguaje moderno de los signos y de los sistemas, se transforman en un curioso gráfico.

gráfico

Si interrogamos a esas palabras de Eliot y al gráfico, ellos nos darán algunas respuestas de interés general en el orden reflexivo: (a) que hay gran confusionismo y mitificación en torno a las cuestiones de fondo relativas a la sociedad de la información, (b) que hay una jerarquía natural de información/conocimiento/sabiduría, (c) que la sociedad de la información puede llegar a ahogar a la sociedad del conocimiento y hacer desaparecer la sabiduría, si es que todavía existe alguna (por razones prácticas, en lo que sigue nos olvidaremos de ella), y (d) que la sociedad de la información, acelerada por la fuerza de la tecnología, podría tender ¡cruel paradoja! a convertirse asintóticamente en una sociedad del "ruido".

Premonición poética reformulada analíticamente

Preguntado el gráfico de manera más pormenorizada, nos devuelve nuevos enunciados, que casi parecen extraídos de un tratado de Física, lo que no tiene nada de incoherente con el universo de máquinas que nos rodea ni con el oficio del autor de estas líneas, aunque partan del pie forzado de una premonición poética.

* No hay conocimiento sin información y sin trabajo para procesarla

* No hay información sin conocimiento y sin trabajo

* El aumento de información incrementa el conocimiento, proceso sometido en uno u otro momento a una ley de rendimientos decrecientes

* El aumento de conocimiento incrementa la eficacia del procesamiento de información

* Cualquier acción meritoria se construye a través del conocimiento y más trabajo

* Un exceso de información tiende a anular la creación o regeneración de conocimiento

Con estos enunciados componemos una pequeña teoría, que se desglosará a continuación sistemáticamente, se ilustrará más adelante con un extenso surtido de observaciones de la vida práctica y se concluirá con varias notas sobre puntos de vista constructivos para evitar algunos de los efectos patógenos de la información. El bosquejo de esta teoría -si es que merece tal nombre- se inició en una breve tribuna escrita por el autor para el boletín IRIS, de Fundesco, en su número de junio de 1990.

Su modesto alcance deja fuera varios factores que sin duda permitirían afinarla, pero que acaso desvirtuarían la pretensión principal del autor de resaltar cómo el conocimiento y el esfuerzo constituyen precisamente las piedras angulares de una sociedad de información saludable y equilibrada.

Para empezar, acordemos que vamos a utilizar el concepto popular de información, no el concepto técnico o matemático. No distinguiremos entre información y dato, ni haremos otras parecidas matizaciones importantes, de manera que información, para nosotros, será simplemente un texto, una imagen o una conversación telefónica. Podemos medir la cantidad de información por el número equivalente de caracteres o de bits, con independencia de su código, calidad, pertinencia o sentido. En cuanto a los demás conceptos, como conocimiento, esfuerzo, sabiduría, etcétera, nos mantendremos igualmente en una posición intuitiva, es decir, en una banda media asequible a todo el mundo.

Lo que pretende representar el gráfico es que tanto en la actividad laboral como en el ocio, cada uno de nosotros participa en varios, muy diferentes y a menudo concurrentes circuitos de información-conocimiento-acción, sobre cuya dinámica básica conviene tener una idea clara. Una primera cosa es que no hay conocimiento sin información y sin cierta cantidad de trabajo para procesarla: si este texto que estoy escribiendo llega a alguna persona -es sólo un ejemplo-, ésta querrá o no querrá, podrá o tendrá, según las circunstancias, que aportar un esfuerzo inteligente para leerlo aunque sea superficialmente, reflexionar sobre él, cotejarlo con otras informaciones, seleccionar alguna de sus partes o aspectos, modificarlo o rechazarlo, hacer hipótesis sobre su aplicabilidad, o simplemente aplicarlo o intentar aplicarlo a alguna situación o conjunto de situaciones. Con la información que compone este texto se puede construir una síntesis, elaborar un modelo explicativo, trazar unas pautas, tal vez iniciar o completar una teoría o un debate. Sin entrar en mayores distinciones, a todo eso se le puede llamar conocimiento, entendido como información metabolizada por cada individuo.

Tal vez en algún punto del proceso anterior, o con toda probabilidad en momentos posteriores, a partir del conocimiento el sujeto construirá acciones, más o menos acertadas, congruentes o no con objetivos personales u organizativos. También ese paso requiere un esfuerzo. Entre paréntesis, he de advertir que, en mi concepto, el esfuerzo (mayor o menor, según las capacidades, sintonía, criterios de calidad e intereses personales del sujeto) está indisolublemente unido a un cierto grado de dificultad del trabajo involucrado en el circuito.

Hemos definido un circuito activo de los muchos que se crean en nuestras vidas personales: información/ esfuerzo/ conocimiento/ esfuerzo/ acción. Frecuentemente, la acción consiste en elaborar una nueva información, por ejemplo, un deber escolar, un libro, un informe, una obra plástica, un anteproyecto, un vídeo, un programa de ordenador. En tal caso, se cierra el circuito, y esta operación es cada vez más frecuente en la que llamamos sociedad de la información. El sujeto actúa ahora como una fuente de información.

El ruido hace su aparición

Pero sigamos analizando cualitativamente el circuito bajo otras consideraciones. Antes hemos dicho que "no hay conocimiento sin información". Ahora tenemos que decir que tampoco hay información sin conocimiento y sin esfuerzo, lo que significa que una información que llega a un receptor humano desprovisto del conocimiento y del lenguaje pertinentes -las claves- es clasificada como "ruido", término que emplearemos aquí en un sentido intuitivo (igual que en acústica se entiende como sonido indeseable, en telecomunicación e informática 'ruido' significa perturbación sobre el canal de comunicación, anti-información o no-información: "lo que no es información es ruido", solemos decir).

En palabras más vulgares, sin conocimiento la información no tiene significación alguna, y por tanto ningun valor, aunque asimismo hay información significativa para el receptor, pero sin valor para él por variadas razones. Por consiguiente, esa información o parte de ella y los consumos necesarios para crearla, transmitirla o almacenarla se pierden o desaprovechan en ese circuito concreto, que es el aspecto que me propongo poner de manifiesto.

Los elementos del triángulo información-esfuerzo-conocimiento muestran una relación simple e interesante. En el plano cuantitativo, a mayor cantidad y densidad de información, mayor necesidad de esfuerzo para construir conocimiento, mientras que, en sentido contrario, cuanto mayor es el conocimiento del receptor menor es el esfuerzo para procesar una determinada cantidad de información. Es decir, el rendimiento de un circuito, para una determinada clase de información, crece con su grado de conocimiento pertinente, y ésta es la base de lo que se entiende por curva de aprendizaje en cualquier materia. Una vez alcanzado un máximo en la curva, el grado de sintonización y el rendimiento son óptimos, pero también el sujeto en cuestión ha llegado a un límite en su capacidad de procesamiento de la información que recibe, ha llegado a la saturación de sus canales receptores.

De los párrafos anteriores se desprende la noción de que, en circunstancias normales, una especie de ley del mínimo esfuerzo parece regir la puesta en obra de dicha relación por parte de cada ser humano. Como corolario de la propia ley, una información muy especializada se expresa necesariamente en una jerga propia o lenguaje de alto nivel -en lenguaje matemático, por ejemplo- que encierra en sí mismo un paquete de conocimiento, y por tanto exige un receptor adecuado, y si éste no lo es la rechazará, a no ser que se muestre dispuesto a aportar esfuerzos desproporcionados y duraderos para desentrañarla.

Pienso que esta última opción la podemos desconsiderar en adelante, aunque no me resisto a anotar marginalmente unas observaciones relativas a la estructura del conocimiento científico de la sociedad española (ver cuadro 1).

Cuadro 1

La curva de aprendizaje científico de la sociedad española va muy retrasada con respecto a otros países del occidente europeo y patentiza el colonialismo científico y tecnológico que padecemos, pese a estar conceptuados como una de las primeras potencias industriales.

España es una país científicamente invertebrado, circunstancia todavía no percibida en su verdadera gravedad y que, entre otras consecuencias para nosotros, convierte el flujo internacional de información de libre disposición en un material desaprovechado en su mayor parte y el resto que no lo es consume grandes y sin duda encomiables esfuerzos de puesta al día. En todo caso, reproducimos más que creamos, haciendo bueno a Bergson, que, hablando de la flecha del tiempo, estableció que la diferencia entre la creación y la copia reside en el esfuerzo (en la 'duración').

Puede servirnos de ilustración el dato particular del sector informático, que, habiendo facturado en nuestro país en 1989 unos seiscientos mil millones de pesetas, dispone de una sola revista de orientación científica, con periodicidad trimestral y una precaria tirada de ¡500 ejemplares!. También los medios periodísticos de propósito general constituyen un eco de esta situación, si partimos del postulado de que las informaciones preparadas por aquéllos para sus lectores se acomodan a la ley del esfuerzo enunciada hace un momento: "El tratamiento que los medios de comunicación españoles dan a la información científica y técnica es aún pobre y escaso", se concluía textualmente días atrás en una Jornada sobre Periodismo Científico celebrada en Barcelona. Uno no puede estar más de acuerdo con tal conclusión, y más recordando los soberbios y profundos artículos de carácter científico que ya hace veinticuatro años leía en Le Monde, aún sin parangón posible con los publicados actualmente en la prensa española.


La relación en el plano cualitativo consiste en que el rendimiento del circuito crece con la calidad constructiva de la información, esto es, una información bien estructurada y adaptada a los requerimientos cognoscitivos del receptor exige menos esfuerzo que otra que no lo esté. Y viceversa. El oscurantismo -"ruido" planificado o ignorancia- de muchas publicaciones científicas, al socaire del uso de un inevitable lenguaje especializado, constituye un ejemplo corriente de mala calidad en la información. Tomando como pie las mismas palabras de Eliot, acaba de publicarse una profunda reflexión, centrada (aunque desbordándolo con creces) sobre este asunto de la información científica, del conocimiento y del saber en los tiempos de la tecnología electrónica para la gestión documental (N. Amat, "De la información al saber", Fundesco, 1990).

Una vez que ya hemos dado el salto de lo cualitativo a lo cuantitativo, forzaremos el razonamiento hacia un marco funcional de organización empresarial o social para situaciones desbordadas. ¿Qué puede suceder en este tipo de circuitos que estamos analizando cuando aumenta copiosamente el flujo de información? Pueden ocurrir bastantes fenómenos, aunque aquí resaltaremos dos de ellos, notables por sus efectos limitadores.

Hiperinformación y rendimientos decrecientes

Como ya se ha dicho, al aumentar el nivel de información, aumenta el conocimiento, pero también crece el consumo de esfuerzo necesario, y por tanto llega inevitablemente un momento en el que el esfuerzo debe fragmentarse por el principio de distribución del trabajo, especializarse, y repartirse en parcelas o islas de conocimiento.

Tal es el primero de los fenómenos que quería resaltar, y que no es sino uno de los efectos clásicos del rendimiento decreciente. Las islas se expanden y hasta se hipertrofian. Automáticamente, se crean circuitos "independientes", con la consecuencia de que buena parte del flujo de información que atraviesa la sociedad o el subsistema social implicado se transmuta en ruido al distribuirse por los circuitos inadecuados. Ahora bien, precisamente uno de los valores supremos y definitorios del conocimiento es su caracter integrador, por lo cual, para mantener dentro de un determinado marco organizativo el nivel ya alcanzado de utilidad del conocimiento se necesitará consumo adicional de energía e información para tender una maraña de circuitos-puente compensadores. El sistema, cualquiera que éste sea, ha entrado en una zona de ineficiencia creciente.

Sin embargo, el efecto más negativo se manifiesta cuando un estado de hiperinformación consume toda la energía (o tiempo) disponible anulando la asignación de esfuerzo para creación o regeneración de conocimiento. Dicho efecto tiende a acentuarse cuando, como ocurre en la actualidad, el tono social estimula a elegir los circuitos "fáciles" o de mínimo esfuerzo. En tal caso, los circuitos no sólo se llenan de "ruido" sino que se trivializan, convirtiéndose en meros aparatos reproductores de información (o de ruido). Este es el camino hacia la acción repetitiva, vacía y sin sentido creador, hacia la pura multiplicación informativa, fenómeno que se acentúa galopantemente hoy día a causa del enorme poder amplificador de la tecnología. El estado de ruido, despilfarro, vaciedad, desorden y otros etcéteras sugieren una situación similar a la del crecimiento de la entropía en el orden físico.

Los análisis anteriores se materializan en la práctica de una infinidad de maneras, que representan un muestrario tanto de consecuencias no deseables como de mecanismos sociales de adaptación a este tipo de sociedad. Los métodos de lectura (y de escritura) rápida, el "zapping" de la televisión o los seminarios de gestión del tiempo para los ejecutivos de empresa son otros tantos mecanismos, equiparables en sus causas al auge de la frivolización, del plagio, del uso simplista y despilfarrador de la tecnología, de la mala calidad de la información y de otros más.

En los próximos apartados veremos cómo el crecimiento de la masa de informaciones transforma paulatinamente a algunos sistemas sociales en sistemas de información, cómo puede engrandecerse la burocracia gracias a la informatización, cómo aparecen "enfermedades" nuevas llamadas analfabetismo funcional y analfanumerismo, y cómo puede empezarse a valorar al ser humano como si de una máquina informativa se tratara. Todos ellos son síntomas de una tecnopatología social.

3. Extractos de la práctica cotidiana

La polución informativa es un hecho envolvente y agobiante. Los buzones se llenan de folletos publicitarios, en el área de Madrid doce periódicos de información general o económica se nos ofrecen desde los quioscos embellecidos con toda clase de suplementos e incentivos, y semanalmente más de cincuenta películas nos tientan desde los canales públicos y privados de TV. Algunos periódicos de fin de semana se convierten en un bloque de 250 páginas, aunque aún no llegan a los volúmenes de algunos diarios americanos que te dejan atónito y añorando una carretilla.

Los libros de cualquiera de nuestros hijos estudiantes de EGB o de BUP, puestos uno encima de otro, alcanzan una altura superior a los veinte centímetros; y de la universidad ¿para qué hablar? En una dimensión más universal, he podido leer que en el mundo se publican anualmente cerca de un millón de títulos de libros y un millón de revistas científicas. Lógicamente, este último dato no lo puedo confirmar personalmente -véase en "El atlas Gaia de la gestión del planeta", Ed. Hermann Blume, 1987, coordinado por N. Myers-, pero sí puedo decir en cambio que solamente una sociedad profesional entre las varias de las que soy miembro por una de mis especialidades edita 10 revistas distintas, y su número crece regularmente a razón de una por año, sin contar un montón de boletines especializados de difusión más minoritaria.

El sistema sanitario se convierte en un sistema de información

Uno de los aspectos más notables de la sociedad de la información es la rápida, y al parecer irreversible, conversión de su sistema sanitario en un sistema de información.

Cuadro 2

La cantidad de datos almacenados por día en un hospital moderno de 700 camas está cerca de un Gigabyte (equivalente a mil millones de caracteres alfanuméricos) y la cantidad de datos leídos en ese mismo intervalo puede ascender entre diez a quince veces más (A. Todd-Pokropek, "Medical Imaging", Computer Bulletin, vol. 3, part 4, sept. 1987). Más que la burocracia, que tiende también a crecer pavorosamente, la mayor fuente de esa increíble masa de datos es la generación de imágenes: electrocardiografía, electroencefalografía, radiografía, ecografía, etcétera, ya que, como se sabe, una imagen contiene una cantidad enorme de información.

Según declaraciones de S. Kaihara, director del Hospital Computer Centre de la Universidad de Tokio, el 40% del tiempo laboral del personal sanitario de los grandes hospitales se ocupa en tareas de elaboración, transmisión y archivo de información. "El hospital moderno sufre una eclosión de información: su volumen se dobla cada siete años" (El País, 9-6-1990).


Nadie en su sano juicio sería capaz de negar la importancia objetiva de un análisis de sangre o de un "electro", pero aquí estamos hablando de los excesos que nos acechan, en el caso de que la esencia del sistema sanitario acabase transmutándose en otra cosa, si la enfermedad y la salud y los mismos ciudadanos terminasen por ser procesados como paquetes de información por un sistema en el que los propio médicos están empezando ya a necesitar ayudas todavía inexistentes y sofisticadas para filtrar tantos millones de datos (G. Fernández, J.M. Montero, "Inducción y distribución del conocimiento médico con sistemas expertos", Jornadas Rank Xerox sobre Sistemas Expertos, Madrid, nov. 1986). Es lógico pensar que para cada sistema haya un estado, a partir del cual el médico, en lugar de servirse de la información, corra el peligro de hacerse servidor de ésta, metamorfoseándose en un eslabón más de la cadena del sistema de datos, deje probablemente de desarrollar su ojo clínico y entre en el espacio funcional de los que hemos llamado circuitos de rendimientos decrecientes.

Parkinson, de nuevo

La burocracia tiende a crecer sin parar, fenómeno absolutamente universal que la tecnología informática mal entendida ha elevado a alturas sublimes. Peter, famoso por sus estudios profundos acerca de las organizaciones humanas y de las jerarquías, llamaba al Pentágono "ese bastión del papeleo inútil". Hace muy poco he leído "que en la sede de las Naciones Unidas, en Ginebra, se producen cada año más de un millón de páginas escritas" (M. Rodriguez, "La formación tecnológica de los periodistas", Boletín Fundesco, 106, junio 1990). Tal como están las cosas, parece que pronto será plenamente acertado parafrasear la primera ley de C. Northcote Parkinson, el maestro indiscutido de todos los expertos en burocracias, en el sentido siguiente: la información se expande hasta ocupar todo el tiempo y espacio disponibles.

Cualquier ciudadano a quien le hayan robado la rueda de repuesto de su coche, por poner un ejemplo, y vaya a denunciar el hecho a la comisaría más próxima, podrá comprobar que una parte importante de los efectivos de la policía, en vez de estar persiguiendo a los delincuentes, se encuentra atada al ordenador tomando declaraciones a los afectados. Personalmente, he tenido que padecer esta o parecida situación en cuatro ocasiones, pudiendo constatar en propia carne que la operación en sí (cola de espera aparte) dura unos veinte minutos, que el funcionario saca, una tras otra, por la impresora conectada al computador, cuatro copias -¿para qué pueden necesitarse tantas copias?- y que jamás me han devuelto nada de lo sustraído. Este es un caso que, si se generaliza, provocaría una situación semejante a la del sistema sanitario, ya que con tal enfoque el sistema de seguridad y protección de la ciudadanía tiende sin remedio a convertirse en un sistema de información, probablemente en un mal sistema de información.

Por mi profesión, tengo contacto con empresas avanzadas del campo de la tecnología de la información y por ello puedo certificar que sus ejecutivos emiten y reciben montañas de datos, tales como informes, memorandos, proyectos y otros tipos de documentos, que la mayoría de las veces nadie tiene tiempo de leer y mucho menos de examinar con un mínimo de atención. Se produce el famoso efecto de la circulación vana. Para disimular, este mismo efecto se puede enunciar de una forma más eufemística, como ahora verá el lector que hacía un ejecutivo importante de IBM (recogido por el periódico Expansión, de 5-5-1990): "minuto a minuto, en los cinco continentes, cientos de plantas y oficinas de IBM bombean sin parar cantidades ingentes de datos. Se supone que la información debe servir a toda la compañía, pero la firma no ha conseguido emplearla como un arma estratégica". Y cuantos participan en proyectos europeos de investigación se hacen lenguas del cúmulo sin fin de informes que se redactan en un pésimo e incomprensible inglés, aparentemente para alimentar la insaciable burocracia comunitaria.

Un ejemplo sofisticado, pero simpático por lo que tiene de paradójico, lo he encontrado en el resultado de las deliberaciones de un Comité para Publicaciones que, constituido como foro para discutir la conveniencia de publicar o no una nueva revista dedicada a la Interacción Hombre-Máquina, acumuló, por el procedimiento de teledebatir el asunto a través del correo electrónico, ¡decenas de miles de páginas de texto de propuestas! (P. G. Polson, "A progress report from the SIGCHI Committee on publications/communications", SIGCHI Bulletin, abril, 1990).

El último ejemplo nos da un atisbo del mundo emergente de circuitos de información formado por los computadores personales y por los terminales de videotex, que, conectados a través de las redes de transmisión de datos nos proporcionan, entre otras cosas, el poder de crear un texto cualquiera, como éste que contiene alrededor de 60000 caracteres, y enviarlo con un golpe de tecla a varios miles de personas que comparten el mismo servicio.

Analfabetismo funcional y analfanumerismo

Antes se hablaba de analfabetismo, a secas. Ahora, la sociedad de la información ha creado la categoría del analfabetismo funcional, por lo cual el primero ha pasado a ser calificado de 'absoluto'. Precisamente estamos en el año internacional de la lucha contra el analfabetismo (absoluto), porque, aunque nos parezca mentira, en el mundo hay 900 millones de analfabetos, y, todavía más increíble a estas alturas -y cito cifras suministradas por la Cruz Roja Española- en nuestro país quedan 1,4 millones de ellos. La verdad es que podrá decirse que esta clase de personas pertenece a países no desarrollados o que, por su edad o por el medio rural en el que viven no se han incorporado al mundo de la información. Bien, hablemos entonces de los analfabetos funcionales.


Cuadro 3

Los analfabetos funcionales saben leer y escribir, pero carecen de la funcionalidad necesaria para las exigencias de la mayoría de los más modestos modernos puestos laborales. En los Estados Unidos de América, reconocida como la más avanzada sociedad de la información, una comisión presidencial para la "Excellence in Education", después de dieciocho meses de trabajos y encuestas, entregó su informe en 1983 en el que se decían cosas como éstas: alrededor del 13% de los jóvenes de diecisiete años pueden considerarse analfabetos funcionales, aproximadamente un 40% son incapaces de practicar inferencias sobre un material escrito, sólo una quinta parte podrían redactar un ensayo convincente y sólo una tercera parte estarían en condiciones de resolver un problema matemático que requiera varios pasos.

En España, según acaba de leerse en la citada revista de la Cruz Roja, se baraja la cifra de 10,5 millones de personas aquejadas de este tipo de analfabetismo, aunque sean mayores de quince años y estén en posesión del certificado escolar o de un título de formación profesional de primer grado.

Por otro lado, algún parentesco con el analfabetismo funcional han de tener los mediocres resultados que nuestros estudiantes de COU obtienen en el ejercicio de comentario de texto durante sus pruebas de acceso a la universidad. A fin de cuentas, el ejercicio consiste básicamente en extraer la idea principal y las ideas secundarias de un texto de unos dos folios y en establecer las relaciones que las unen. Aparentemente, los alumnos no entienden bien los textos o si los entienden al menos son incapaces de demostrarlo, si, como dicen los profesores que estan en ello, " la repetición de ideas, la pobreza en la expresión y su escaso bagaje cultural constituyen las características más comunes" (El País, 5-6-1990).


El concepto de analfabetismo funcional parece tan arbitrario como el de fracaso escolar, ya que su existencia misma depende de la altura de un listón de prueba. No es cosa de entrar en ello, lo que sí podemos hacer es admitir dos ideas. Una, que, pese a aceptar un fondo de arbitrariedad en todo este asunto, algo de cierto habrá si es verdad que cuando el río suena agua lleva. Y dos, que definitivamente alguna relación debe ligar ambos conceptos. El analfabetismo funcional podría ser una consecuencia conjunta del fracaso escolar y de las exigencias crecientes de la nueva sociedad de la información. Y el fracaso escolar, con las salvedades que se quiera, parece representar un fracaso manifiesto de la sociedad de la información.

Como padre de varios hijos y profesor desde hace 23 años he vivido, sufrido, reflexionado y escrito sobre estos problemas educativos. Sé que las causas son diversas y complejas, pero a la hora de resumir en una fundamental diría que se trata sobre todo de un caso de hipertrofia en el programa de conocimientos frente a la cada día más reducida capacidad de esfuerzo en los circuitos juveniles disponible para asimilar ese denso caudal informativo. El esfuerzo se paga, entre otras monedas, con tiempo, y tanto aquél como éste, además de tener un límite físico, lo tiene también psicológico, por lo que el estudiante de BUP se ocupa de otras actividades que le resultan mucho más agradables y requieren menos esfuerzo, como ver la tele -se dice que tres horas diarias en promedio-, salir a la calle a divertirse, escuchar una y mil veces las mismas músicas con los amigos o cultivar alguna afición. La vida, y la información abundantísima y fácil para el entretenimiento le restan tiempo a la atención a la escuela, a cuyo término tampoco ve un incentivo claro. Pero, ¿por qué no será capaz la institución educativa de reducir drásticamente sus programas en todos los niveles a lo que sea esencial, en lugar de acumular y acumular, con los resultados que estamos viendo?

Cuadro 4

El analfanumerismo es una carencia todavía más moderna, es el analfabetismo informático. Pronto se empezará a cuantificar el número de analfanuméricos, y tal vez un poco más adelante se diferenciará entre analfanuméricos absolutos y analfanuméricos funcionales, porque una sociedad de información acaba siendo una sociedad de alta tecnología (high-tech society), una sociedad informática.

Para afrontar este estatus, todos los países considerados como sociedades de información o aspirantes a ello se han lanzado estos últimos años a discutir y promover programas de alfabetización informática en los colegios, sin por eso reducir la intensidad de los planes de estudio vigentes. En España ha habido o hay el Plan Atenea, que no ha sido precisamente un modelo exportable de éxito institucional.


4. Metamorfosis de los ciudadanos en procesadores y paquetes de información


Algunas características tradicionales del ser humano se van diluyendo a medida que la sociedad de la información lo va convirtiendo en un ciudadano moderno, metamorfoseándolo progresivamente en un procesador (activo o pasivo), en un forzado almacenista de información y, por supuesto, en un paquete de información. Mejor dicho, en un conjunto de diversos paquetes de información: paquete de información económica, paquete de información fiscal, paquete de información sanitaria, etcétera.

Su vivienda, su mentalidad y sus costumbres experimentan una transformación adaptativa. Aprende a manejar cajeros automáticos, a leer apuntes contables de bancos, a seleccionar los recibos desgravables, a comparar rentabilidades de ahorros e inversiones, a clasificar acetatos radiográficos, a servirse de una terminología nueva: base imponible, iva, endoscopia, escáner, analítica, parabólica, telecompra, t.a.e., ecu, fax, clave de acceso, número de identificación fiscal (n.i.f.), un largo etcétera. Hace pocos años éramos portadores de valores, ahora somos portadores de tarjetas. Cuando se generalice la tarjeta con memoria y procesador electrónicos integrados en ella, entonces seremos auténticos paquetes ambulantes de información.

Cuadro 5

Hablando de seres humanos y de procesadores, suceden cosas fantásticas. Veamos de qué forma tan original se definía al ser humano en un reciente artículo (K. Wright, "Hacia la aldea planetaria", Investigación y Ciencia, marzo, 1990). "Ser humano: Dispositivo analógico de procesamiento y almacenamiento de información, cuya anchura de banda es de unos 50 bits por segundo (unos 6 caracteres). Los seres humanos sobresalen en el reconocimiento de formas y regularidades, pero son lentos en los cálculos secuenciales".

Al lector poco avezado en materia de tecnología hay que aclararle que esta definición califica al hombre de manera netamente despreciativa. Lo que expresa en realidad es que, considerado aquél como máquina, es decididamente un mal aparato de información, y no está en absoluto a la altura de cualquiera de los sistemas artificiales o materiales, como por ejemplo una fibra óptica, que puede transportar decenas de miles de canales telefónicos, o una red local para ordenadores dotada de una capacidad de diez millones de bits por segundo.


La referencia del ser humano como dispositivo, debida al Sr. Wright (cuadro 5), puede parecernos una simple anécdota. Pero probablemente es más que eso, porque ilustra una cierta evolución en el pensamiento, un estado de opinión y un síntoma de cambios de perspectiva, caricatura seguramente de un tipo de sociedad de información, avanzada pero poco equilibrada. Hace no muchos años era frecuente oír cómo al ordenador se le denominaba cerebro electrónico, cosa que a los técnicos nos molestaba sobremanera. Sin embargo, era una denominación antropocéntrica, todavía la medida era el hombre: el computador era una especie de cerebro.

Un cambio de perspectiva nada casual

En el decenio de los cincuenta se acuñó el término inteligencia artificial para expresar un nuevo campo de investigación que se ocupa de simular con computadores ciertas operaciones de la inteligencia humana. "Haciendo que una máquina piense como un ser humano, éste se recrea a sí mismo, se autodefine como una máquina" (D.J. Bolter, "Turing's Man: Western Culture in the Computer Age", Duckworth, 1984). Una de las consecuencias más importantes del éxito inicial de la Inteligencia Artificial fue su impacto en el enfoque metodológico de la Psicología Cognitiva. Un sector importante de los investigadores de la cognición ha utilizado la estructura de los computadores como modelo básico para la comprensión de las operaciones mentales. Dicho de forma más terminante, el cerebro es una especie de computador, un procesador de información.

Con este enfoque, sin duda muy discutido, se ha pasado sutilmente a una referencia mecanocéntrica, en la que el patrón es la máquina y no el ser humano. El Sr. Wright cuenta con el ambiente tecnoeconómico y con el trasfondo teórico adecuados para examinar al hombre como un procesador de mala calidad. Los psicólogos cognitivos podrán echarse ahora las manos a la cabeza acerca de cómo se distorsionan sus modelos, pero esto es lo que sucede.

5. Ingenuidad frente a la tecnología

Seguramente, nadie mejor que Iván Illich ha estudiado los efectos negativos de la sociedad postindustrial, causados, en síntesis, por un excesivo poder de las herramientas. Las herramientas son el sistema educativo, el sistema de transporte, el sistema médico, el sistema tecnológico, el sistema de control energético, etcétera, y los especialistas integrados en estos sistemas.

Illich y otros lo anunciaron

Illich elaboró en el decenio de los setenta un discurso sobre la desigualdad y la injusticia social, adelantándose a lo que ahora se llama la brecha norte-sur, pero, en lo concerniente a este artículo, hay que decir que Illich no presenta en sus tesis un frente inexorablemente contrario a los progresos tecnológicos, sino -sobre todo- a sus excesos. Considera que por encima de un cierto nivel de concentración se entra ya en un proceso de incompetencias y de efectos dañinos en el que los sistemas empiezan a autoalimentarse alejándose progresivamente de sus fines fundacionales: el sistema sanitario multiplica sus impactos yatrogénicos, el sistema educativo se autoperpetúa y enseña menos en proporción a sus costes, el sistema de transporte se colapsa a pesar del crecimiento enorme de sus inversiones, etcétera.

Un ejemplo que todo el mundo entiende y que estaba descrito con toda suerte de pormenores en la obra de este crítico social es el caso particular del coche en las ciudades. El auge imparable del parque automovilístico ha hecho decrecer drásticamente la velocidad media del tráfico en población, los atascos han adquirido el carácter de paradigma, los costes de mantenimiento (remodelación de la ciudad, medidas anticontaminantes, seguros, consumos de energía) del sistema se han disparado hasta unos extremos que nadie sabe evaluar, el tiempo de ocio se recorta y la salud física y psíquica de los urbanitas se deteriora día a día.

El problema con la información podría ser bastante parecido, sólo que no se ve. Aunque lo cierto es que puede llegar a ser peor, primero, porque, una vez instalado el sistema tecnológico, él nos da el poder de multiplicar la información prácticamente de forma ilimitada y, en segundo lugar, porque el sistema de información que con él se genera invade a todos los demás sistemas, o crece dentro de ellos, como se prefiera, y a menudo adornado con los atributos de la incompetencia.

Reto e incertidumbre

Es evidente que estamos ante un reto. La buena noticia es que se abren hoy millones de circuitos humanos de información, nuevos y prometedores, o se ven teóricamente potenciados por toda clase de máquinas y que muchas de ellas -sobre todo si estan computadorizadas- son por sí mismas paquetes de conocimiento, limpias, silenciosas y de escaso consumo energético. Hay verdaderamente de qué maravillarse sobre el mundo de posibilidades y el poder de esas máquinas en lo tocante a generar, procesar -es decir, clasificar, seleccionar, transformar, computar, filtrar-, transmitir, almacenar y recibir información. La mala noticia es que hay motivos para preocuparse cuando los hombres no están, en un cierto sentido por lo menos (no en el de Wright, desde luego), a la altura de sus máquinas. Y, ciertamente, casi nunca lo están.

Cometeríamos pecado de ingenuidad suponiendo que la tecnología, con su sola presencia a nuestro lado, nos hace más inteligentes. El juego no funciona así, sino de esta otra forma: para ser útil, eficaz o liberadora, según los casos, la tecnología de la información, especialmente cuanto más avanzada sea, como la informática y técnicas afines, exige más inteligencia, prudencia, y hasta sabiduría. Asimilar, comprender y organizar adecuadamente estos paquetes de conocimiento requiere esfuerzos notables de formación, reflexión y experiencia. En resumen, un acondicionamiento previo y un mantenimiento de los circuitos, según la teoría que se está exponiendo en este artículo. Sin cubrir mínimamente este requisito, puede apostarse mil contra uno a que incrementos sucesivos en la cantidad y la complejidad de la tecnología convierten la ley de los rendimientos decrecientes en una ley de rendimientos geométricamente decrecientes. He ahí una buena fuente de incertidumbre.

6. Sociedad del conocimiento

La tecnología es inseparable de la historia de la humanidad. Pero, en momentos de aceleración histórica y tecnológica como los actuales, podría decirse que una parte del conocimiento que cuenta socialmente cada día más es el constituido por la pareja formada por el operador humano y su tecnología. Dicho en términos más elaborados, tal pareja construye una célula de organización neguentrópica (negadora de la entropía, del 'ruido') y alberga la posibilidad de componer - por medio de esfuerzos drásticamente reducidos- circuitos de información de calidad, de aumentar el conocimiento o de desarrollar acciones con sentido. "No es la cantidad de información, sino la organización de la información, lo que importa" (E. Morin, "La Méthode, I", Seuil, 1977).

Debería estar muy claro que la innovación tecnológica de las empresas, de las instituciones o de la sociedad no consiste sólo en incorporar tecnología, y mucho menos cualquier tecnología o dosis indiscriminadas de ella, lo que acarreará con toda probabilidad muchos efectos negativos, sino en incorporarla en un sistema inteligente y autolimitado, en donde los circuitos humanos de la información compongan algo similar a un tejido 'neguentrópico', una estructura del conocimiento. La sociedad de la información no funciona si no se organiza sabiamente como una sociedad del conocimiento y del esfuerzo.

Lógicamente, es más fácil postular remedios -sobre todo si son teóricos- que ponerlos en marcha. Pero, en fin, esto es un ensayo, no un plan político o económico. Su responsabilidad alcanza solamente a suministrar ideas o puntos de vista, con la pretensión de ayudar a comprender el porqué de los fenómenos que los versos de Eliot predijeron que sucederían. A mí me han enseñado que quien comprende las causas de los problemas está en el camino de resolverlos. Estoy convencido de que técnicamente hay fórmulas para negar o retrasar el cumplimiento de esos versos, especialmente en ámbitos reducidos. Tengo menos fe en una solución general, porque creo que la sociedad de la información, en los tiempos que corren, representa un estado de profunda injusticia que se soporta en la miseria de tres mil millones de seres humanos. La diarrea informativa que estamos empezando a padecer, en la que naufragan el conocimiento y la sabiduría (la prudencia, el sentido común, la ética, la solidaridad), se asemeja cada día más a una especie de venganza de Moctezuma.

El caso español

España es siempre un país peculiar. Creo que todavía no es clasificable como una sociedad de información, si por tal se entiende cuando el sector económico relacionado con la información es superior al sector industrial, pero en todo caso va camino de ello. Es, sin embargo, la décima potencia industrial, si mi memoria no me es infiel. La peculiaridad consiste en que esta situación no radica en méritos culturales y científico-técnicos propios, sino en otras causas más inestables. Las estructuras de conocimiento en España son de pésima calidad y la postura social frente a la alta tecnología de la información está llena de ingenuidad y de ignorancia, aunque esto se negará una y otra vez.

En cuanto a la información, el comportamiento del español es genuino, como demuestran algunas estadísticas. Perezoso para la lectura y el estudio y muy generoso en cambio para la recepción de información por medios de masa que requieren poco esfuerzo, su índice de compra de periódicos es de 80 por cada mil habitantes, frente a los 170, 450 o 500 de Francia, Gran Bretaña y Noruega, y en materia de libros va a la zaga en cualquier clasificación del mundo occidental. Según mi experiencia, sucede algo muy similar en la mayoría de los estamentos profesionales en relación con su bibliografía específica.

Se coloca entre el pelotón de cabeza en cuanto a horas delante del televisor, y es cuando menos discutible que ésta sea una buena señal en relación con lo que se viene analizando en este artículo. (El famoso psicólogo Watzlawick decía hace poco que los medios de masas -refiriéndose sobre todo a la televisión- lavan el cerebro al público mucho más que cualquier gobierno totalitario, y la escritora Rosa Chacel ha declarado recientemente que "por la tarde, veo la TV muchas horas: es mi descanso, porque viendo la TV no trabajo mentalmente").

Vistas así las cosas, no parece que haya motivos en el caso español para ser excesivamente optimistas en cuanto a sus posibilidades de limitar los efectos negativos del inevitable aumento de la información: los planes oficiales para la alfabetización informática, la transformación del sistema sanitario en un sistema de información y el desarrollo de otros sistemas de información para fines culturales, judiciales, de protección ciudadana, de desarrollo industrial y demás, proporcionan un campo abierto a las luces y a las sombras.

Para terminar, he de recordarle al lector que, en todo caso, lo escrito en este artículo es un conjunto de observaciones, que sólo muestran una radiografía de algunos de los problemas, no necesariamente fatales ni necesariamente bien percibidos, de las denominadas sociedades de información.

El autor cree en los beneficios esperables de la tecnología de la información y, en particular, en la informática, cuyo instrumento básico es el computador -paradigma tecnológico de la cultura del siglo XX, según Bolter-. Pero no a ciegas. Sin embargo, hay algo -a lo que alguna gente teme y que nada tiene que ver con lo tratado en este artículo-, que jamás podrá ocurrir. Lo cuenta, como si fuera una alegoría asintótica, el siguiente chiste gráfico. La viñeta presenta a dos hombres del futuro, padre e hijo -cuerpos rollizos, cabeza diminuta y simiesca- quienes, confortablemente instalados en un superhogar espacial, contemplan en un televisor un programa titulado "El hombre de los años 1990's". El primero, señalando en la pantalla la imagen de un individuo como nosotros, aprovecha para aleccionar al segundo: "Así es como se adapta la Naturaleza, hijo. Ahora que los ordenadores se encargan de todo nuestro trabajo intelectual, ya no necesitamos cabezas tan grandes" (M. Honeysett, "Microfobia: cómo sobrevivir a tu ordenador...y a la revolución tecnológica", Anagrama, 1984).

Fuente: http://www.gsi.dit.upm.es/~fsaez/elhombre/pcweek2150.html

Mi perfil

Julio Carreto:

Ingeniero Civil, Maestría en Administración con especialidad en Comercialización Estratégica.

Diplomado en Mercadotecnia, Diplomado en Administración de Ventas.

Consultor Especialista en Planeación de Negocios, Planeación Estratégica y Comercialización Estratégica.
Catedrático de Maestría, Diplomado y Licenciatura

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